29.4.09

es relativo !


Beti se reía mucho cuando yo decía “es relativo” en su presencia. Pegado al acto de reírse miraba al interlocutor al que yo acababa de negarle el absoluto. Me causa algún escozor cuando se declara algo como una verdad absoluta en mi presencia. Ella que me conocía bien, muchas veces se adelantaba y decía: Salvador piensa que es relativo. Ahora estoy más viejo; dejo que se sostengan, en mi propia cara, los más variados juicios. Pero solamente porque ya no quiero embarcarme en discusiones.

Sigo pensando que la verdad absoluta no existe. Digo mejor, que la verdad absoluta es Dios. De Él para abajo todo es relativo. Porque, piense conmigo lector atento, las verdades, entendidas como relatos de la realidad, o de algo que pasa, o de algo que ha pasado, tienen como origen un locutor que tiñe con su pensamiento y cuando no con estados de ánimos, lo que dice.

Un discurso sobre la realidad no es la realidad en si. Es lo que alguien opina sobre la realidad. Lo que alguien observó sobre las cosas y los hechos, parado desde un punto, desde una posición ante la vida. Cada quien es lo que es. No está mal eso. No se puede evitar poner en lo que se dice lo que se es. Pero pretender que sea aceptado lo que se dice como una verdad absoluta es por lo menos soberbia. En este punto concuerdo con House en que todos mienten.

La veracidad puede aceptarse mas fácil en oraciones sencillas. “Esta pared es azul”. Siempre y cuando el que la dice no sea daltónico. La credibilidad disminuye en forma inversamente proporcional a la cantidad de palabras que se usan para explicar algo. De las mil palabras que uno puede usar para comunicar algo, solo se necesitan seis. La mentira también es perder el rumbo de lo que es cierto, no ser justo, en el sentido de exactitud que tiene el termino.

Si dudo de mi propia mirada, ¿Por qué tengo que confiar en la de un extraño? Cuando es un amigo el que habla, me sale rápido lo de poner en limpio lo que puede haber pasado. Confío en lo que me hizo elegirlo como amigo/a.

Déjeme pensar, lector atento, que todo es relativo. Discúlpeme esta carestía de humildad, pero así vivo porque así soy. Tomé como relativo esto que le digo.

16.4.09

. .

Me piden que no piense en los muertos. Pero ellos me invaden desde la memoria. Debería firmar con ellos un pacto de no recuerdos.

Pero me canso de decir desde este foro que soy memoria de lo que he vivido y un poquito más. El dichoso pacto que les he propuesto es que no me dejen solo. Que sean una compañía.

Dios dirá. Mientras tanto me preparo para este invierno recordando a Bety en la voz de Cacho Castaña.

“Ojala que no puedas hacerle el amor, ojala que no puedas”

13.4.09

Entropia


La entropia aleja a las cosas entre si. El descubrimiento de la misma, su medida y exacta comprención se convierte en el acceso directo a la soledad. No solo al conocimiento sino también a la sensación de la soledad. Al temor de ella.
Cuando uno aprende a vivir así, con ese miedo, ya ganó la primera batalla para dominar el universo.
Qué haremos mañana a la noche, Cerebro? ...

9.4.09

suerte

Me dicen que la suerte es un bicho tonto con memoria. Se enamora de uno, solo para seguirlo donde sea que uno vaya. Guarda en la memoria la imagen que tenía el objeto de su amor en el momento que lo vio. Se confunde cuando algo cambia. La mas ligera variación convierte, a los ojos de la suerte, en otra persona; al que otrora fuera su amado. No intento culparla, la suerte es lo que es.

Si me resultan insoportables los que la buscan, cuando la han conocido y la han perdido. Visten las ropas con la que la conocieron, pasean por los viejos caminos de ese enamoramiento, repasan rituales. Ignoran que la suerte carga con la maldición de acostarse con cualquiera además de la bendición de olvidar al anterior, ante la presencia de un nuevo amor.

4.4.09

Cosas

Cuando alguien resulta siempre dispuesto a la alegría, yo me pregunto: ¿cuanta serán las penas que oculta?

31.3.09

alfosín

¡Qué extraña contradicción Raul Alfonsìn!
Una raza de argentino puro.
Resaremos por él.

22.3.09

Humilde caballero soberbio.

humilde caballero

Conozco un tipo que ensaya, cuando viene a comer, una soberbia aprendida. Con movimientos que no le son propios, quiere que yo le crea que es un gran señor.

Se esfuerza con maneras precisas en el momento justo. Es sin lugar a dudas un alumno aplicado ¿Porqué negárselo? Se disfraza con sus dos celulares y sus sacos de marca. Las callosidades de la manos, sin embargo, no le prestan ayuda, denunciando a las claras que realizaba trabajos manuales. La piel, alguna vez curtida por el sol, desentona con los pañuelos de seda.

Hoy trajo a la mujer y maestra. Ella sí, posee una soberbia aprendida desde la más tierna infancia. Esas señoras erguidas desde el cuello hasta las piernas, como si fueran una sola pieza. De ella le aprende todo. Aún vestida de payaso, esta señora seguiría siendo digna y majestuosa.

Junto a ella, la mansedumbre en él, es natural. Estando juntos, él se conduce de una forma sencilla y moderada. La observa y aprende. Maestra y alumno bailan una danza de maneras y opuestos.

Me queda la sensación que, el humilde caballero, lo que más quiere es no desentonarle a ella, cuando caminan lado a lado. 

16.3.09

anecdotario King Kirin


Ya no puedo mirar con inocencia. No me estoy alabando. Tampoco tirándome abajo. Solo declaro una obviedad, lector atento. Cuando alguien me habla, mas que escuchar la palabra que me dice, escucho las que no dice, me pregunto porque eligió esa en particular, hasta saco mis propias conclusiones de las que pueden venir.

Trabajo, ya le he dicho, en un restorán, donde la mayoría de la gente pasa mientras que yo quedo. Desde mi orilla lo que más hago, cuando me aburro, es mirar a los que pasan.

Ni bien abierto el salón se me sienta en una mesa una cincuentona, elige de la carta una botella de agua. Me pregunto si querrá hielo pero no puedo trasladarle la duda  porque cuando llego a la mesa ella duerme como deben dormir los ángeles, si los ángeles tuvieran una cartera para abrazar. Decido no molestarla.

Entra un viejito que pide una botella de vino, mientras espera, abre una carpeta de cuero que trajo con él, en el interior solo una foto de una mujer que sonríe. La ceremonia me anuncia que el tipo trae a comer con él la foto de la mujer que se le ha muerto. Se demoró nada más que la primera copa para contarme que vive fuera del país, pero que cada año, en esta fecha, vuelve a visitar la tumba de la mujer que falleció hace diez años.

-Este país da asco pero vuelvo por ella.- Sonríe a la fotografía. –Estoy el tiempo justo para ir a verla. Al día siguiente parto.

Mientras termina de almorzar no puedo dejar de preguntarme: ¿Cómo será cargar con la imposibilidad de vivir en la ciudad que guarda los restos de la mujer que amaba? Cuando no se puede manejar el odio es mejor depositarlo en algo externo, en algo que a la vez no se pueda matar. En una entidad.

De la otra mesa, despierta la señora, pide la cuenta y paga.

-Le pago porque cuando se me haga hora me voy. Ahora me sirvo la comida.

Sin embargo se acomoda y sigue durmiendo. Me siento en la obligación de decirle que esto es un tenedor libre, que si no se sirve no va a comer. Pero no se inmuta en este respecto.

Despido al viejo del problema no resuelto. Pienso que el amor es una cosa extraña, verdaderamente.

Mucho por un día, pienso para mí. Suficiente. ¿Será? Sucede que no. Tuve que soportar de un chino descerebrado un instante de lucidez. Si bien no la sacó barata, porque terminó con dolor de muelas, declaró que un soltero puede darse el lujo de malgastar la plata. Esto ante el simple acto de comprar una coca cola.

Soltero: a saber, un tipo que puede disponer libremente de su dinero, cosa que no le ocurre a un casado, que debe pactar con su mujer la forma de gastarlo.

Chino miserable y pollerudo. Buscaba más epítetos pero la mesa-cama me está llamando.

-¿Cuanto es, mozo?

-Usted ya pagó.

-¡Ah! ¡Qué inteligente de mi parte!

-Pero… Todavía no comió… acá tiene que servirse sola la comida.

-Ya se me hizo tarde. Me voy. Chau.

-Hasta la próxima.

Ahora si. Suficiente. 

9.3.09

ca ga dor

El cagador tiene, si o si, que tener las bolas como para buscar fuera de su entorno a quien cagar. Pero si además es un cobarde, no respetará vinculo alguno. O peor. Exigirá que se respete el vinculo a su favor.

Amparado así se convertirá en alguien peor que Judas que, al menos,  buscó una higuera pertinente. Porque si me vas a cagar, siendo que te vi crecer, venite de frente. Escuchame un ratito y hacete  cargo.

Sos el peor cagador, sin familia, sin amigos, sin Dios.

8.3.09

Tres cosas gerontas

Cuando uno es viejo:
-Deja de conerle la piel al pollo.
-Se empastlla hasta para el sexo.
-Es más tolerante con los pecados ajenos.

3.3.09

la que espera, desespera.

Y al recordar la dicha que soñara
mira esa carta que un día él le mandó
pidiéndole que ella lo perdonara
si nunca más volvía... y no volvió...

Una lágrima (tango)

Ponga en una mesa dos tipos, un cincuentón y un treintañero. Hágale escuchar el tema “la historia de María” de los Pimpinelas. Pregunte si les suena en algo la canción.

Cincuentón: ¡Penélope!

Treintañero: ¡El muelle de san blás!

Déjelos discutir, si le divierte, sobre las valías de los temas, géneros y autores. Sígame de todos modos por un rato, lector atento.

Puesto a pensar, lo primero que sale decir, es que en este siglo ya no hay Penélopes que tejan y destejan las mortajas de  sus Ulises ausentes. Déjeme que le diga que no lo sé. Habría que hacer un estudio mas minucioso pero puedo admitir que ya pasa menos por las reglas actuales entre los enamorados. Ahora bien, si lo próximo que está por decir es que las mujeres ya no esperan a los hombres es ahí donde nos separaremos de caminos, lector atento.

Las mujeres de este siglo se habrán liberado  de muchos tabúes y limitaciones, pero yo digo que no dejan de esperar. Y es más, resulta más complicado porque esperan a alguien que no se ha ido. Esperan del hombre algo que el hombre no puede darle.

Los hombres,para poder estar con ellas, prometemos intentar ser los que ellas quieren que seamos. Y ellas se avienen a esperar. Pero el hombre tiene en su naturaleza al Vikingo. Toma lo que necesita y si no lo tiene se arregla con lo que hay. Cuando todo  se acaba busca otra aldea para asolar.  La mujer en cambio tiene otras expectativas y sueños. Se establece y siembra. A veces cosecha y vuelve a sembrar. Ambos se expanden hacia el futuro pero por distintos caminos. A veces esos caminos se juntan. No se demore haciendo juicios de valor, lector/a atento/a. Pasa.

Borges decía que uno nunca vuelve a ninguna parte porque todo cambia y uno nunca es el mismo cuando regresa a un lugar que tampoco es el mismo. Penélope, la de Serrat, se vuelve loca y le dice al tipo no sos el que espero. ¿Cuantas veces le pasa, lectora atenta, que el tipo viene contento a usted porque piensa que logró hacer algo que la haga feliz cuando en realidad es una pelotudez? No es el que usted espera.

Es una tragedia gigantesca. Los tipos no podemos darles lo que ustedes esperan. No me pregunte porque. Yo no le sé. Es un horrible misterio para mi. Sin embargo veo a todas las mujeres que me rodean que esperan algo de sus hombres y veo en ellos la incapacidad de darlo. Y como la Penélope de la canción se vuelven locas. Ojo también me pasa. No hablo desde afuera.

En el mito Ulises vuelve. Recuerde lo de Borges pero digamos que vuelve. Puede decirse que Penélope acepta con paciencia y amor lo que vuelve. Elige.

Dígame que es feliz, lectora atenta.

penelope

2.3.09

de la vida misma…

put

Seguramente fue bautizado con fe y amor. Pero a la hora de elegir el nombre nunca se imaginaron los padres que podían perder los estribos y proferir en un restorán una frase de este grosor:

-¡Jesús! ¡Pendejo pelotudo vení paraca! ¡Te voy a romper todo lo que se llamacara! ¿Mentendiste Pu ti to!

26.2.09

Instantáneas del infierno.

Enferma el estómago ver el gesto ampuloso con el que los avaros entregan un peso de propina.

¿Cual otra cosa puede ser el infierno que la repetición incasable de un gesto miserable?

23.2.09

cosmogonías


Un filósofo de estos de dos pesos puso a  rodar en mi cabeza eso de que la conciencia perdura.

Viene a ser mas o menos así. La parte física es finita (no haga chistes tontos, lector atento) pero hay algo en el hombre que es eterno. La conciencia le dicen ellos porque tienen miedo de usar la palabra alma, tan cara para las religiones y tan poco científica.  Cedámosles en conciencia entonces, para poder continuar. Yo creo que se usa esta palabra porque lleva implícita un conocimiento. Algo así que como que tener conciencia de algo es conocer ese algo. En fin.

Se separan de las religiones en que no existe un destino moral para después de muerto. No se pretende enseñar a vivir o al menos eso se proclama. El cielo y el infierno parecen a este sistema de ideas una fabulación con fines pedagógicos. Según ellos en el momento de la separación la conciencia, recordando lo que fue hasta ese momento, emprende un viaje por el cosmos hacia un reservorio donde simplemente son. Durante el camino aprenden. El largo viaje justifica el carácter eterno de la entidad.

Todo muy bonito.

Casi le digo que me gusta, lector atento. Convengo en que, fuera del cuerpo, solo seamos memoria y voluntad. Anhelos e historias tironean los 21 gramos de espíritu que somos. Si algo mío debe perdurar es más que nada la memoria de lo que he sido. De otra manera ya no sería yo. Una voluntad sin memoria tiene que ser una fuerza caótica que no haya sentido y que no será feliz (si ser feliz es un destino deseable).

¿Se acuerda de Dory, el personaje de “Buscando a Nemo? Se olvidaba de todo y aunque parecía estar siempre alegre, le faltaba algo. Yo le veo la cuestión de que la felicidad es el resultado de un camino que uno debe recordar que hizo. De otra manera sos como Dory, constantemente preguntando como llegó hasta ahí y con cual propósito. La memoria se convierte en algo que define a un hombre (o a un pez). Dispuesto a aceptar el viaje iniciativo pongo como condición que no haya ningún baño de olvido. Me niego a ser  Dory y me niego además que un tipo como Marlín sienta pena por mi.

Los que creen en la reencarnación adoran la remojada en ríos de olvido. Yo me pregunto como funciona eso. Si olvido lo que fui para ser alguien más, pues lo seré del modo más completo. Seré una nueva criatura. El reciclado será total. Si la cuestión es aprender, la memoria es un elemento principal. Decidido a cambiar es menester recordar porque se ha tomado la decisión. La lección debe estar siempre a mano de la conciencia.

Ya lo dice la maga “El diablo es el olvido”. Borges también se prende a esto con  un verso de su poema el alquimista: “Dios, que sabe de alquimia, lo convierte/ en polvo, en nadie, en nada y en olvido.”

Ya la muerte es una forma de olvido en la vida de los que siguen vivos, valga tanta redundancia. Déjeme a mí cargar con mi memoria.

Como ya dije todo muy lindo.

No me gusta que el viaje suene tan solitario pero no se puede arreglar a piacere. Me parece que yo andaría un largo tiempo dando vueltas por acá cerca sin decidirme a partir. Me repetiría constantemente las palabras de Pedro: “Señor ¿a donde ir?, solo tú tienes palabras de vida eterna”

Me parece importante que, además de recordarme a mi mismo, alguien más se acuerde de mi y esa entidad forzosamente tiene que ser Dios. Ya si Dios te olvida…

Los griegos sabían que cerca del olvido estaba la muerte. Tenían ese acantilado en Leucade, de donde tirarse para hallar el olvido de las penas de amor o la muerte, cuando no las dos cosas.

Crear una cosmogonía donde el cuerpo se pierda pero no la memoria me resulta interesante. Me despierta simpatía. Note que no dije que me convence.

Piense usted, lector atento, y sobre todo no se olvide. pensador

13.2.09

aruspicina (no es un remedio) y otras yerbas

Parece lógico que si existen leyes en el universo, tanto la parte como el todo estén sujetos a ellas. Por lo tanto, si se puede vaticinar acerca de la parte, el todo no guardará misterios. O viceversa. Es este principio y no otro el que gobierna a varias de las “ciencias” que prometen decirte que va a pasar o de cual manera se perfila el futuro. La astrología se parece a la lectura de tripas de pájaros en eso. No me voy ocupar, lector atento, de levantar juicios de valides ni por la astrología ni por la aruspicina. Que tire la primera piedra el que esté libre de supersticiones.

Dígame, sin embargo, si no es una idea interesante, más allá de que sepamos usted y yo, que la parte puede tener una ley particular si incurrir en una contradicción con las leyes generales del todo. El conocimiento, entonces, de la totalidad de las leyes de todas las cosas se hace impracticable para cualquier criatura que no sea un Dios. ¿Cuál interés puede tener un dios en compartir un misterio con los hombres? ¡Vamos! El futuro se vuelve una sombra, entonces. La misma que siempre fue.

A veces caigo, muy a pesar mío, en una forma personal de superstición. Me sucede con algunas cosas que siento que quieren darme un mensaje acerca de mi vida. No estoy seguro de que sean cosas futuras. Más bien tengo la sensación que son cosas que están pasando pero que no llego a ver claramente.

Un perfume que se acabó más allá de toda duda tiene que ser un sms de las parcas que cortan la vida de todo con sus tijeras de oro. Ese sms puede ser sobre la persona que me hizo el regalo. Todo tiene que estar conectado ¿no?

Una bolsa de plástico que cruza distancias en el espacio y en el tiempo solo para aparecer el día menos pensado entre la maraña de otras bolsas que pueblan mi vida, me traen la memoria de los que me la dieron, aunque lo que me dieron en ella ya no exista.

Aprendo constantemente a vivir con esto. Me considero enseñado en eso de que la mejor condición del futuro es que quede siempre adelante, tras su cortina de misterio. Le que queda bien eso. Sin embargo a mí no. Si tras mucha meditación trascendental me pudiera quitar esa cuota de superstición lo haría. Mientras tanto convivo con ella, como con algunas otras contradicciones. Miro a veces la confianza que algunas personas depositan en estos juegos cósmicos y me guardo mi asombro por respeto.

Lo mas extraño es que, cuando este futuro sea pasado, sabré como encajaban las piezas. Hasta me quejaré de mí mismo, ante mí mismo, por no haber hecho el dos mas dos tan obvio. En fin.

Por lo pronto paciencia. Mejor me las arreglo con el hoy que es lo único que me mira a los ojos. Usted sabe, lector atento. El pasado no tiene arreglo y el futuro es una promesa. Una que no puedo descifrar con los datos que me proporciona este presente tan mal educado que habla en versos.

5.2.09

Uh!

He descubierto, no sin alguna inquietud, que los estúpidos congénitos se reconocen. Por ejemplo: En un lugar donde la gente se renueva constantemente, pongamos por caso un restorán, si hay uno que siempre está, pongamos por caso un mozo, y otros que pasan, ambos con un grado sumo de estupidez; se verán solo para saberse iguales.
No hablo de un reconocomiento antagónico, como el que harían dos seres inteligentes al encontrarse en un restó, pongamos por caso ud y yo lector atento. Sabedores, como somos, de que las personas capaces de amarnos son pocas o de que hace calor y las sillas justo bajo el aire no abundan o que la parte rica del pollo se acaba, competiremos. Renunciaremos a algo para ganar otra cosa, seremos leales o no, elegiremos el campo de batalla donde mejor nos desarrollemos pero seremos rivales.
Estos que le digo, no. Ni ahí!
Sonríen como monos al mirarse. Hacen aspavientos. Aveces gritan Eh!. Destilan cantidades industriales de baba, como si se estubiesen aguantando las ganas de darse un beso francés.
Pero más que nada hablan de estupideces. Resulta muy irritante verlos pero es insufrible escucharlos. Hasta el estúpido medio sabe que hay algo mal sin que sepa decir que es.
Molestan!
El estado debería educarlos.
La ciencia debería ver la forma de que no se encuentren.
Los seres inteligentes deberíamos estar autorizados a abandonar el lugar.
No se.
Algo!

30.12.08

En fin.

Fui a una farmacia dispuesto a hacerme el irónico, pidiendo que me vendan lágrimas.
Vendame lágrimas farmaseutico!!
Me las vendieron nomás. Doce pesos
En está sociedad ya no hay lugar para la ironía poética.

19.12.08

cata y me pin


Catalina de la familia de los Medici fue casada con Henri II príncipe de Francia. Le pasó eso de los matrimonios arreglados donde solo uno de los conyugues se toma en serio lo de amar al otro. Dicen de Catalina que era fea pero de lindas piernas. Una condición que le alcanzó para parir siete hijos, cinco de los cuales reinaron sobre Francia; tres reyes y dos reinas. Una vez recibida la corona y asegurada la dinastía en sus hijos, el bueno de Henri se dedico de lleno a tener amantes hasta que una lo conquistó más que las otras. Esta chica Diana de Poitiers lo volvió tan loco que hizo poner en el palacio del Louvre escudos con las iniciales H y D a la vista de todos, incluida su mujer.

Poco tardó la reina en enterarse de las andanzas de su marido. Hasta pudo averiguar, inteligente como era, en cual habitación Diana recibía los favores de Henri. Entonces hizo algo que no era propio de ella; se enfermó de celos y de obsesión. Se las arregló para invadir la habitación superior a la de las andanzas del rey con el propósito de fraguar una conexión entre ambas. Espiarlos se convirtió en su principal actividad. No me consta que sufría pero podría aceptarlo sin reservas. Hasta estoy dispuesto a aceptar que necesitaba hacerlo aun en contra de sus propio bienestar porque lo he visto, ¡Conozco a alguien así!

Me Pin no se parece casi en nada a lo que sé de Catalina. Es una hermosa asiática que conserva algo de su belleza en sus cincuenta y tantos. Solo tres hijos hay en su vida. Trabaja como lema de su raza. Sin embargo comparten ambas mujeres ese acto de despecho, esa necesidad de saber en qué momento y de cual manera las está engañando su marido. Me Pin aventaja a la reina en tecnología. Filma las andanzas de Chía y se regodea de haberlo cachado. Exibe orgullosa las pruebas de su ultraje.

No me puedo imaginar mujeres más distintas, separadas como están por la cultura y los siglos. Sin embargo en ese aspecto son hermanas. Necesitan saber que aunque sus maridos, que prometieron fidelidad, crean que las engañan, ellas están un paso adelante. Les duele entender que no pueden hacer nada contra eso más que prepararse para lo que va a venir. Entender que es inútil tanto desvelo pero despertar para empezar de nuevo al día siguiente. Es una tragedia. Una cosa que algunas mujeres, por su carácter, tienen que pasar. Me asombrá que no se den cuenta que es el camino hacia la locura. Que ese placer sádico es del lado oscuro.

Me consta de Me que espera de Chia Fan un único acto de valor de un canalla. Que ese dìa esté dispuesto a humillarse. Haciendo la interpolación inmediata me da pena la Reina Catalina cuyo marido prefiriò que le atraviesen el ojo antes que sincerarse.

Sobre Me Pin no puedo decirles que va a pasar. De Catalina puedo contarles que quedó viuda muy joven y que negó casarse otra vez. Fue el poder detrás del poder en Francia con sus envenenadores, escuadrón volante y astrólogos. Se superó, murió vieja y sin rencores. Dicen…

10.12.08

pato beiguin


Cada sitio tiene sus leyes. Las más extrañas se dan allá donde las impone el hombre. Un ejemplo: la granja “Los manjares”
Cualquier pato Pekín nacido allá vivirá solamente 57 días. La uniformidad y la exactitud de las sentencia no ha despertado hasta ahora ninguna queja entre los patos (sorprenderían mucho a los criadores si fuera así). Para esta ley todos ellos son iguales, los patos digo, no los criadores. Ellos creen que ambas especies ocupan su lugar en la cadena de la vida. Adiestrados así por Disney ejercen en el lugar una potestad indigna. Se mienten los unos a los otros acerca de tener decisión sobre la vida y la muerte. La mentira les viene del empirismo errado de ver que pueden convertir una criatura en un producto solo con despojarlo de las vísceras y las plumas.
Pero la verdad es que estos tipos tiemblan, sin ser capaces de admitirlo, pensando que pueda ser que Dios le mande una plaga entre las aves, una insignificante gripe aviar. Abren las fosas nasales para adivinar si el granizo traerá la temida pérdida. Revisan cuidadosamente cualquier probabilidad de incendio. En pocas palabras intuyen cuan precario es su poder. Cualquier cosa que, fuera de ellos, repartiera la muerte a diestra y siniestra entre los corrales los llena de pánico. Todos saben que esas cosas pasan. Algunos hasta las han sufridos. No los atemoriza el pecado contra la vida de la criatura ya que no les preocupa que mueran; se preocupa por la escasez del stock, por no poder cumplir compromisos.
Convengamos que no todos son iguales aunque se esfuercen por parecerse. En los días de abril conocí uno que me habló entre mates de leche cuentos de viejo chocho. Para él no estaba mal preocuparse de cosas que no se pueden controlar pero que no servía de nada. “¿Cómo puedo saber que día lloverán piedras?” El futuro siempre es un enigma me dictaba mi mate. Sorbito tras sorbito lo escuchaba sin alterar la frecuencia. Se despachaba con rencor de viejo contra los más jóvenes con sus ge pe eses, sus camionetas y sus otros chiches. Pero no era eso lo que quería contarme.
La rebelión de los pollos. Así la llamó. Trató de explicarme que los bichitos aceptan así, tan mansos, su destino de alimento porque hasta ahora ninguno se ha enamorado. El primero entre los patos en elegir a una pata cualquiera, porque la ama, querrá vivir para estar con ella. Sufrirá con la idea de que sería servida en una mesa con anís y caramelo. Un fin tan mesquino como la alimentación de las bestias llamadas hombres resultará indigno de cualquier pato capaz del sentimiento. Y sobre todo se lo contará a los demás patitos. Será el Adán de Los Mangares que elegirá una Eva para discutir con Dios. Seguramente morirá pero el camino estará allá donde el caminó. Algunos lo seguirán hasta que sean los suficientes como para formar ejércitos. Y el hombre, como los dioses del olimpo, se tendrá que conformar con eso de que otros además de él son criaturas amantes. Aceptar a una especie más en el panteón de los que pueden amar.
El mate me dijo que el viejo estaba loco. Que seguramente tantos soles lo insolaron mal. Pero me despertó una ternura tonta. Una causa de amor, gritaba el sorbito de leche. Muy loco; lo que quieras ¡pero la razón de un amante! Si algo merece salvar a una especie es esa. Desde abril que espero una rebelión de esas. Sorbito a sorbito. Espero verlo.

8.12.08

Problema mío la hora en que posteo.

Dicen que gracias al pánico la mente libera esas sustancias terminadas en "inas" que animan y despiertan. Va! Que mantienen alerta. Parece ser producto de la capacidad adaptativa. Blah blah. Fantasías en ese estilo.
Sin embargo se pone interesante cuando se explayan en que, sustancias mediantes, el pánico es adictivo. Que se extraña la lucidez.
Conozco gente así.
Podría dar largos testimonios sobre el tema.
Es todo lo que diré.